Cómo manejar la plata en un viaje al exterior sin perder la cuenta

Efectivo, tarjeta o billetera digital; en qué moneda anotar cada gasto; por qué el resumen te va a llegar con otro número; y cómo saber cuánto gastaste de verdad.

Un viaje al exterior rompe el registro de gastos por una razón sencilla: pagás en una moneda, pensás en otra, y el resumen llega semanas después con un tercer número. Al volver, la pregunta "¿cuánto gasté?" no tiene respuesta.

Tiene arreglo, y no requiere llevar la cuenta de nada mientras viajás.

Antes de salir: decidí en qué vas a pagar

No hay una respuesta única, pero sí un criterio: cada medio de pago tiene un costo y un momento en que lo pagás.

Efectivo. El costo lo pagás al cambiar, y lo sabés en el momento. No hay sorpresas después. La contra es obvia: hay que llevarlo encima.

Tarjeta de crédito. El costo lo pagás en el resumen, semanas después, con la cotización que corresponda según las reglas de tu país. Es el medio más cómodo y el que peor te deja saber cuánto gastaste mientras gastás.

Tarjeta de débito o billetera digital. En el medio: se descuenta cerca del momento, pero el tipo de cambio aplicado sigue sin ser el que viste en Google.

Lo importante no es cuál elegís: es que sepas cuál usás para qué, porque de ahí sale cómo lo anotás.

La regla durante el viaje: anotá en la moneda que pagaste

Es la única regla que importa y es contraintuitiva, porque la tentación es convertir de cabeza para "saber cuánto es".

Si el almuerzo salió 18 euros, anotá 18 euros. No 20.000 de tu moneda calculados con la cotización que te acordás. Tres motivos:

  1. La conversión de cabeza siempre está mal, y el error se acumula a lo largo de veinte gastos.
  2. La cotización del día del gasto es un dato, y es el único que después te permite entender el resumen.
  3. Si el gasto es compartido, el saldo entre las personas tiene que estar en la moneda en que se pagó, o nadie va a poder verificarlo.

Registrar cada gasto en su moneda y dejar que la conversión quede fijada al día es exactamente el planteo de multimoneda, y el porqué está desarrollado en gastos en dólares y pesos.

Por qué el resumen te va a llegar con otro número

Y no es un error de nadie. Entre lo que gastaste y lo que pagás hay tres capas:

Por eso el número del resumen es siempre mayor que la conversión que hiciste vos. Si querés saber cuánto te costó de verdad el viaje, la cifra buena es la del resumen, no la del momento — y por eso conviene revisar el resumen una vez que llegó y ajustar, en vez de dar el viaje por cerrado al bajar del avión.

Si viajás en grupo

Dos cosas más, y las dos evitan la conversación incómoda del final:

Los tres gastos que nadie anota

Y que juntos suelen ser un 15% del viaje:

  1. Lo que gastaste antes de salir. Vuelos, alojamiento, seguro, visa. Se pagaron en otro mes y quedan afuera del viaje.
  2. Los traslados de los dos extremos. El remise al aeropuerto de ida y el de vuelta.
  3. Las comisiones. Lo que te comió cada cambio de efectivo y cada recargo.

Si los tres entran, el número del viaje es real. Si no, es el número de "lo que gasté allá", que es otra cosa.

En una línea

Anotá cada gasto en la moneda que pagaste y dejá que la conversión quede fijada al día; sabé que el resumen va a venir más alto y revisalo cuando llegue; y sumá al viaje lo de antes, lo de los traslados y las comisiones, o el número no es el del viaje.

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