# Cómo dividir los gastos de casa con tu pareja sin que sea un tema

> Tres formas de repartir los gastos compartidos —mitades, proporcional al ingreso y pozo común—, cuándo conviene cada una y cómo llevarlas sin planilla.

_Gastos compartidos · Publicada 2026-09-01, actualizada 2026-10-13_

Vivir con alguien y compartir gastos tiene una parte que nadie te cuenta: no es
difícil ponerse de acuerdo en cómo dividir, es difícil **sostener el acuerdo**
durante meses. Se arranca con la mejor intención, se abre una planilla, y a las
tres semanas la actualiza uno solo. Después queda la sensación —de los dos, y
casi siempre injusta— de que uno puso más.

Abajo están las tres formas que más se usan, con el caso donde cada una tiene
sentido y el problema que trae. No hay una correcta: hay una que se sostiene en
su situación.

## 1. Mitades

Cada gasto compartido se divide al medio. Es la más simple y por eso es la que
mejor funciona cuando los dos ingresos son parecidos.

**Cuándo conviene:** ingresos similares, o cuando lo importante es que la regla
sea tan obvia que no haya nada que discutir.

**El problema:** si uno gana el doble que el otro, mitades no es igualdad, es lo
contrario. El que gana menos termina destinando una porción mucho más grande de
su ingreso a lo mismo, y esa asimetría se acumula en silencio hasta que un día
aparece en una discusión que parecía ser sobre otra cosa.

## 2. Proporcional al ingreso

Cada uno pone según lo que gana. Si vos ganás 60 y la otra persona 40, los
gastos compartidos se dividen 60/40.

**Cuándo conviene:** cuando los ingresos son bien distintos y los dos quieren que
el esfuerzo pese parecido para cada uno, no que el número sea igual.

**El problema:** hay que recalcular los porcentajes cada vez que cambia un
ingreso, lo cual en un país donde los sueldos se ajustan varias veces al año no
es un detalle. Y obliga a una conversación explícita sobre cuánto gana cada uno,
que en algunas parejas es fácil y en otras no.

Un punto medio que funciona bastante bien: fijar los porcentajes una vez, con
números redondos, y revisarlos dos veces al año en vez de cada mes.

## 3. Pozo común

Los dos ponen una cantidad fija por mes en un lugar común y de ahí sale todo lo
compartido. Lo que queda afuera del pozo es de cada uno y no se rinde cuentas.

**Cuándo conviene:** cuando quieren dejar de llevar la cuenta gasto por gasto. Es
la que menos administración diaria pide.

**El problema:** hay que calibrar el monto, y los primeros dos o tres meses casi
siempre queda corto o sobra. Además, los gastos grandes e irregulares —una
mudanza, el arreglo de la heladera— rompen el esquema y hay que resolverlos
aparte igual.

## Lo que hace que cualquiera de las tres funcione

El método importa menos de lo que parece. Lo que decide si el acuerdo sobrevive
es otra cosa:

- **Que los dos vean lo mismo, sin pedirlo.** El punto exacto donde estas cuentas
  se abandonan es cuando una persona es la que "lleva la planilla" y la otra
  pregunta. Deja de ser un acuerdo y pasa a ser un favor.
- **Que los gastos fijos se carguen solos.** El alquiler y los servicios se
  repiten todos los meses: si hay que acordarse de anotarlos, tarde o temprano no
  se anotan.
- **Que saldar sea un momento y no una reconstrucción.** Si a fin de mes hay que
  releer el chat para ver quién pagó qué, no se va a hacer.

## Cómo lo resuelve Kesef

Creás un grupo con la persona con la que compartís los gastos y cada uno carga
lo que va pagando. El saldo se recalcula cuando cualquiera de los dos carga algo
y **los dos lo ven al mismo tiempo**: no hay una planilla que actualiza uno solo.

Los gastos fijos —alquiler, expensas, servicios— se dejan cargados como
recurrentes, así que aparecen sin que nadie se acuerde.

Y cada gasto se reparte como les sirva, eligiendo **gasto por gasto** y no una
vez para todo el grupo:

- **En partes iguales**, que es 50/50 entre dos.
- **Por porcentaje**, para el reparto proporcional al ingreso: 60/40, 70/30, lo
  que hayan acordado.
- **Por partes**, cuando uno ocupa la habitación grande o alguien comió por dos.
- **Con montos exactos**, para cuando la división no responde a ninguna regla.

Con eso, las tres formas de arriba entran sin forzar nada: mitades es igual,
proporcional es el porcentaje, y para el pozo común alcanza con cargar los
aportes. Y como se elige por gasto, el alquiler puede ir 60/40 y la cena de
anoche en partes iguales, dentro del mismo grupo.

Lo último, que es lo que más se nota con el tiempo: **lo que te tocó pagar entra
a tu resumen personal del mes** por tu parte, ni el total que adelantaste ni
cero. Y saldar una deuda no cuenta como gasto ni como ingreso, así que el mes en
que se ponen al día no aparece como un mes de ingresos que nunca existieron.

Los grupos y los gastos recurrentes están en el plan gratuito, para los dos.

Cómo lo resuelve Kesef, paso a paso, está en [gastos en pareja](/funciones/gastos-en-pareja).

## Descargar

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Esta página en inglés: https://getkesef.app/en/blog/split-household-expenses-with-your-partner.md
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